martes, 29 de octubre de 2013

Ser malo en tiempos modernos


Quién hubiera dicho, apenas un puñado de años atrás, que ídolos, amados, queridos y aclamados, serían narcotraficantes, convictos, estafadores o asesinos.




                                             
           
Probablemente, nadie




Y sin embargo, aquí estamos. Ser malo en tiempos modernos parece ser un regalo. Walter White, Neal Caffry, Lincoln Borrows, Dexter o el mismísimo Pablo Escobar. Algunos pocos ejemplos.









Como si salieran del mundo de Disney, el público no sólo los acepta, sino que además los idolatra. Cada uno tiene su motivo. Pero la realidad es una sola. 

Los quieren. Los admiran. Sueñan con ser malos, tan malos como el más malo de todos los malos.
               

Se venden remeras, se reparten posters, se los escucha con respeto. Se los glorifica.




Sin dudas, hoy para encontrar el camino del éxito, es más fácil ser malo. ¿Será un síntoma social?


Quién sabe…


2 comentarios:

  1. Es muy interesante la reflexion de aceptar la "maldad moderna" de hoy. Supongo que una lectura posible podria ser algo del tipo: En el pasado series y peliculas tenian un rol educador, el bueno contra el malo, roles bien definidos. Mientras que hoy se ilustra la ambiguedad moral; no se es malo por haber curzado la raya, sino que se es malo por haber jugado cerca de la raya, de un lado y del otro, alternando continuamente.
    Estos personajes de hoy tienen eso que cada uno puede identificar en si mismo en cierta medida, al punto de que una ambiguedad moral exagerada toque la propia y nos genere cierta empatia.

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  2. Acuerdo. Es verdad que hoy, en el ideal general, ser malo no es tan malo. Nos generan empatía porque tienen algo de nosotros y nosotros tenemos algo de ellos.

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